Miomas y pólipos en Badalona
Diagnóstico, seguimiento y tratamiento de los miomas uterinos y los pólipos, con atención individualizada.
Los miomas y los pólipos son dos de los hallazgos más frecuentes en la consulta ginecológica y, en la gran mayoría de los casos, son benignos. Muchos no dan síntomas y solo requieren seguimiento; otros causan reglas abundantes, sangrados irregulares o dificultades para conseguir un embarazo y conviene tratarlos. En Badagine valoramos cada caso, le explicamos las alternativas y decidimos con usted el mejor plan.
¿Qué son los miomas uterinos?
Los miomas (o fibromas) son tumores benignos formados por el músculo del útero. Son muy frecuentes, sobre todo entre los 30 y los 50 años, y su tamaño y su número varían mucho de una mujer a otra. Según dónde crecen se distinguen tres tipos:
- Subserosos: crecen hacia el exterior del útero.
- Intramurales: se desarrollan dentro de la pared muscular.
- Submucosos: crecen hacia la cavidad uterina; son los que con más frecuencia se asocian a sangrado abundante y a problemas para conseguir un embarazo.
La localización es tan importante como el tamaño a la hora de decidir qué hacer.
¿Qué son los pólipos?
Los pólipos son pequeñas formaciones benignas de la mucosa que reviste el interior del útero (pólipos endometriales) o del cuello uterino (pólipos cervicales). Con frecuencia se descubren por casualidad en una ecografía o en una revisión. Pueden causar sangrado entre reglas o después de las relaciones sexuales y, en algunos casos, dificultar el embarazo. Aunque casi siempre son benignos, se recomienda estudiarlos y, a menudo, extirparlos, sobre todo si dan síntomas o si aparecen después de la menopausia.
¿Qué síntomas producen?
Muchas mujeres no notan nada. Cuando hay síntomas, los más habituales son:
- Reglas abundantes o prolongadas, a veces con coágulos.
- Sangrado entre menstruaciones.
- Sensación de pesadez o presión en la pelvis, o dolor.
- Ganas frecuentes de orinar o estreñimiento si el mioma es grande.
- Anemia (cansancio, palpitaciones) por pérdidas de sangre repetidas.
- Dificultad para conseguir o mantener un embarazo.
Estos síntomas no son exclusivos de los miomas y los pólipos, por eso es importante que los valore un especialista.
Cómo se diagnostican
El diagnóstico empieza con la historia clínica y la exploración ginecológica, y casi siempre se completa con una ecografía ginecológica transvaginal, que permite ver el número, el tamaño y la localización de los miomas y detectar pólipos. Cuando hace falta confirmar si una lesión está dentro de la cavidad uterina, se puede plantear una histeroscopia, que consiste en observar el interior del útero con una cámara fina. En casos seleccionados, la resonancia magnética aporta información adicional; en el blog comentamos un estudio de 2026 sobre la clasificación de los miomas por resonancia.
Opciones de tratamiento
No todos los miomas y pólipos necesitan tratamiento. La decisión depende de los síntomas, del tamaño y la localización, de la edad y del deseo de embarazo.
- Seguimiento: si no hay síntomas, se controla con ecografías periódicas.
- Tratamiento médico: fármacos para reducir el sangrado o las molestias y tratar la anemia, a veces como paso previo a la cirugía.
- Histeroscopia quirúrgica: permite extirpar pólipos y miomas submucosos por vía natural, sin cortes en el abdomen. En el blog explicamos las nuevas técnicas de histeroscopia avanzada.
- Cirugía: cuando está indicada, se prefieren los abordajes mínimamente invasivos, como la laparoscopia. Más información en nuestra página de cirugía ginecológica.
- Otras técnicas mínimamente invasivas: como la ablación por radiofrecuencia, que genera evidencia creciente pero solo es adecuada en determinados casos; lo resumimos en el blog.
Siempre le explicaremos los beneficios, los riesgos y las alternativas de cada opción, y usted puede pedir una segunda opinión.
Miomas, pólipos y fertilidad
Los pólipos y los miomas que deforman la cavidad uterina (sobre todo los submucosos) pueden dificultar la implantación del embrión, y por eso se estudian dentro de una valoración de fertilidad. No todos los miomas afectan a la fertilidad ni al embarazo: depende de su localización y su tamaño. Si está buscando un embarazo, le ayudamos a decidir si conviene tratarlos antes. Más información en nuestra página de estudio de fertilidad.
Sangrado después de la menopausia
Cualquier sangrado después de la menopausia debe valorarse, aunque sea escaso o puntual. Los pólipos endometriales son una de las causas posibles, pero hay que descartar otras. La ecografía transvaginal es la prueba inicial; en el blog resumimos la actualización de 2026 sobre ecografía en el sangrado posmenopáusico. Encontrará más información sobre esta etapa en Menopausia y climaterio.
¿Cuándo consultar?
- Si tiene reglas muy abundantes, que le obligan a cambiarse de protección con mucha frecuencia o que duran más de lo habitual.
- Si sangra entre reglas o después de las relaciones sexuales.
- Si tiene cualquier sangrado después de la menopausia.
- Si nota dolor o presión pélvica persistentes, o un aumento del volumen del abdomen.
- Si busca un embarazo y le han detectado un mioma o un pólipo.
- Si le han propuesto una intervención y quiere una segunda opinión.
Esta página tiene carácter informativo y no sustituye la consulta médica. Contenido revisado por el Dr. D. Barazi del Pino, especialista en Obstetricia y Ginecología, colegiado COMB n.º 41308.
Lo que dice la evidencia más reciente
Resumimos en el blog los estudios y guías más recientes sobre miomas, histeroscopia y sangrado uterino. Son artículos divulgativos, no sustituyen la valoración médica individual.
Miomas uterinos
La ablación transvaginal por radiofrecuencia sigue ganando evidencia para los miomas uterinos
Leer artículo →La resonancia magnética avanza hacia una clasificación más precisa de los miomas uterinos
Leer artículo →Histeroscopia y sangrado uterino
Histeroscopia avanzada: nuevas técnicas mínimamente invasivas para tratar lesiones uterinas
Leer artículo →Actualización sobre ecografía transvaginal ante sangrado posmenopáusico
Leer artículo →Preguntas frecuentes
¿Los miomas son peligrosos? ¿Pueden convertirse en cáncer?
Los miomas son tumores benignos y su transformación en un tumor maligno es muy poco frecuente. Aun así, un mioma que crece con rapidez o que da síntomas nuevos debe revisarse.
¿Todos los miomas hay que operarlos?
No. Muchos no dan síntomas y solo requieren seguimiento. La decisión depende del tamaño, la localización, los síntomas y el deseo de embarazo.
¿Los miomas o los pólipos impiden quedarse embarazada?
Depende de su localización. Los pólipos y los miomas que deforman la cavidad uterina pueden dificultar la implantación, mientras que otros no influyen. Es una valoración individual.
¿Pueden volver a salir los pólipos?
Sí. Después de extirparlos pueden aparecer otros nuevos, por lo que se recomienda un seguimiento según cada caso.
¿Qué es una histeroscopia? ¿Duele?
Es una exploración que permite ver el interior del útero con una cámara fina introducida por vía vaginal, sin cortes. Puede causar molestias parecidas a las de la regla, que varían según cada paciente y el tipo de procedimiento. Su ginecólogo le explicará qué puede esperar.
¿Es normal sangrar después de la menopausia?
No. Aunque la causa suele ser benigna (como la atrofia o un pólipo), cualquier sangrado posmenopáusico debe ser valorado por un especialista.

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